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Túnez de contrastes (2008) : Sur y Norte II

A la mañana siguiente nos llamaron del hotel, despertándonos a las 4:30 de la mañana…¡qué crueldad!. Nos levantamos medio zombis para ir a desayunar, un desayuno buffet normalito, e irnos dirección Tozeur.

tamerza.jpgEn el autobús todos fuimos durmiendo (menos el conductor), y llegamos aTozeur a las 7:00. Allí nos montamos en las calesas para ir a dar una vuelta por el magnífico oasis, mientras amanecía entre las palmeras y frutales. Cuando estábamos hacia la mitad del paseo, nos pararon y nos explicaron cómo funcionaba el oasis. También pudimos ver una demostración de cómo se recolectan los dátiles, dándole al chaval una propina por su graciosa exhibición, estuvo muy bien.Tras esta demostración podías comprar dátiles en caja, que no estaban muy baratos, ya que luego, si los quieres comprar sueltos, te salen a 3 TND/kg. Nosotros los compramos en la medina de Túnez a ese precio antes de venir, pero también allí en las tiendas de fuera del oasis los tienes a ese precio. Luego nos dejaron un rato paseando por el oasis y haciendo fotos hasta llegar otra vez donde se hallaban nuestros cocheros esperando. Nos habían recolectado unos ramilletes de jazmín real que nos costaron 1 TND. La vuelta, ya más despiertos, nos lo pasamos muy bien con el conductor, haciendo carreritas y gritando eso de: ¡venga Alonso!!.

Nos montamos en el bus de nuevo, para ir a por los jeep que nos llevarían a los oasis de montaña de Chebika y Tamerza. Menos mal que llegamos los primeros porque los jeep tardaron en llegar y nos habíamos juntado varios autobuses en la zona. Los jeep son de 6 personas y nos juntamos unos gallegos, unos salamantinos y nosotros. El conductor nos puso musiquita tunecina y nosotros tratábamos de cantarla, al final había estribillos que los repetíamos a la vez y pasamos un rato muy entretenido hasta llegar a Tamerza.

En Tamerza hay una cascada, nada comparable con los pirineos o la misma pedriza de Madrid, es decir, es una cascadita. Lo impresionante de esta cascada, es el cañón que ha generado el río y que se encuentra en un desierto.

Chebika fue nuestra siguiente parada, está a 10 min de Tamerza y es un pueblo bereber abandonado. Tiene un bonito oasis en la parte baja con una lagunilla donde te puedes bañar. A nosotros nos dieron 30 min para verlo todo, por lo que la ruta que os recomiendo es: Ir hacia la parte alta del pueblo, que se sube por la izquierda y tener una perspectiva de todo el pueblo y lo que lo rodea. Luego sigues andando por arriba, hasta que te encuentras que el camino desciende hacia el oasis, parando donde la lagunilla. A continuación ya paseas por el oasis hasta regresar al punto de partida en la parte baja del pueblo. Aquí venden muchas piedras de cristal como las típicas amatistas, bastante grandes. No compréis las moradas, ya que están teñidas. Las auténticas son las blancas y las marrones.
Después de esta fugaz visita, nos metimos de nuevo en el jeep y fuimos en jeep hasta Gafsa, ya que un autobús se averió y el nuestro debió acudir en su ayuda, pero regresó después para continuar desde Gafsa hasta Kairouán con nosotros.

En Gafsa  paramos a comer, no vimos casi nada de esta ciudad, excepto el mercadillo que atravesamos con el jeep y su gran aglomeración de gente que nos dificultaba el avance. La comida se realizó en un hotel de allí y no nos gustó nada, éramos muchos autocares allí varados y era casi imposible coger la comida. Además la comida tenía poca variedad y la calidad era normalita. No nos gustó mucho.

Kairouán es la tercera ciudad santa del Islam. Como estábamos en Ramadán, la gran mezquita estaba cerrada y no pudimos visitarla, aunque la vimos desde un edificio pegado a ella que tiene una tienda oficial de souvenirs. Aquí está muy bien de precio los útiles de madera de olivo, en la medina de Túnez estaban bastante más caros.

En Kairouán nos separamos del grupo principal y a los que íbamos a Hammamet nos recogió otro autocar, que ya nos llevó hasta nuestro hotel de vuelta. Habían sido dos días agotadores, pero que nos habían permitido ver pinceladas de lo distinta que es la zona sur de Túnez de lo que habíamos visto hasta el momento. Pueblos pintorescos, el avance inexorable del desierto (hasta veías como de las palmeras asomaba sólo el penacho verde, porque la arena le había ganado terreno), las manadas de dromedarios en libertad, los grandes oasis y sus secretos. En definitiva, diferente.

ZONA NORTE DE TÚNEZ: Ruta en coche (Bizerta, Cap Serrat y Tabarka)

La zona norte de Túnez es un lugar todavía sin explotar. Por ello, tuvimos que alquilar un coche para ir a visitarla. El día de alquiler con kilometraje ilimitado  fueron 80 TND (unos 50€). La gasolina no es demasiado barata, son unos 20 TND los 300 km.

BIZERTA

Hasta llegar hay una autopista que te cuesta 1.2 TND los 50km. Bizerta es una ciudad bulliciosa, actual, con mezcla de gente. Para llegar atraviesas un gran río que da al mar, a mí me recordó a nuestro Guadalquivir. Solo estuvimos de paso, por lo que no puedo contar mucho más.

parque-ichkeul.jpgPARQUE NATURAL DE ICHKEUL

Este parque es sobre todo un observatorio de aves, pero yo quería ver esas manadas de búfalos en libertad en las inmensas llanuras. Y sí los vi, aunque pastando, como las vacas aquí en el norte. La entrada al parque cuesta 1TND/pers. Puedes pasar con el coche hasta un punto donde hay casitas con aguas termales (donde no puedes entrar) y los chiquillos se bañan en el desagüe que salen de estas casas. Desde allí subes la montaña y a media ladera está el museo de la fauna de allí. Si no hablas francés estás apañado, ya has salido de la zona turística y en pocos sitios hablan inglés, con que menos español.

Nosotros decidimos bajar al lago a ver patos y pececitos, ero también se puede seguir subiendo y dominar lo que seguro es una vista increíble de todo el parque. Os recomiendo prismáticos.

capserrat.jpgCAP SERRAT

De camino a Tabarka, paramos en Cap Serrat. Nuestro objetivo era ir por la costa de coral e intentar hacer algo de snorkel para observar sus maravillosos fondos, pero no llegamos con suficiente tiempo.

A Cap Serrat, llegas tras atravesar un inmenso pinar verde brillante. Es un lugar idílico, ya que sales de la maleza para encontrarte con una playa de fina arena blanca que abarca kilómetros. También desemboca allí un río, por lo que yo me imaginaba en uno de esos sitios vírgenes de Vietnam, o mejor al caso, de África, con su exuberante vegetación y sus playas desérticas. En aquella tarde sólo estuvimos 4 personas. Hay allí en la esquina, una casa con un cuadradito de césped y a los viajeros nos ofrecen bebida, comida y una habitación. Yo personalmente, me habría quedado un par de días disfrutando de aquella paz en soledad, pero todavía nos quedaban maravillas por descubrir.

TABARKA

Llegamos a Tabarka anocheciendo, a eso de las 20. Tabarka tiene grandes resorts y un puerto deportivo muy bonito. La playa es pequeña en comparación a lo que habíamos visto, pero acogedora. Aquí encontramos las joyas de coral. Yo compré un colgante de coral y otro de plata bereber, que llevan una marca que parece una V. El coral, lo venden por gramos, pero como siempre se puede regatear un poco en el precio final. Tienen verdaderas maravillas. Como llegamos tan tarde, no pudimos ver ningún taller de tallado de coral, pero sé que los hay por esta costa, ya que el coral en esta parte de Túnez, es un medio de vida.

Ya de regreso al hotel, nos sorprendió ver como un montón de personas volvían andando a sus pueblos. Las distancias entre los pueblos podían alcanzar los 15km y teníamos que ir con cuidado para detectar a las personas que iban por el medio de la carretera. Algunos de ellos portaban una luz azul, que lucía de vez en cuando.
Este viaje por el norte, nos enseñó la cara más verde de Túnez. Fue un contraste enorme el pasar del Sahara a Tabarka. Y es que si de algún modo tuviera que definir Túnez, diría que es un país de contrastes, todavía mayores que los que existen en la España peninsular, para ser un país tan pequeño.

TUNEZ CAPITAL

Como nuestro vuelo salía las 23:50, fuimos temprano a Túnez en Louage. Tomamos allí un taxi hasta el aeropuerto que nos costó 8 TND. En el aeropuerto resultó, que por ser vuelo internacional, sólo abren 3 horas antes del embarque, por lo que no podíamos facturar las maletas y encima no había consigna. Nos planteamos el alquilar un coche, aunque solo fuese para dejar las maletas, pero un hombre se apiadó de nosotros y nos dejaron que las dejásemos en un cuarto, pagando luego por el favor 20 TND.
Lo que cuesta ir del aeropuerto a la medina de Túnez son unos 3 TND, si el taxi va con parquímetro. En la medina, hay algunas cosas que ver interesantes y es muy grande, pero es más cara que en el resto de las medinas, ya que como nos explicaba un tendero, allí el puesto es más caro. Estás en la capital, más gente, más dinero, más caro…aunque sólo en los souvenirs, porque la comida estaba más o menos al mismo precio. Nosotros compramos aquí Henna y dátiles y volvimos al aeropuerto a eso de las 19:30.
El aeropuerto la verdad es que no está muy bien equipado para pasar allí el día, ya que no te dejaban pasar al interior del único restaurante de comida de verdad (porque los demás eran tipo cafeterías) con las maletas y fuera la gente estaba fumando una barbaridad porque ya eran las 20.
Si pasas la aduana, sólo hay una cafetería y algunas tiendas donde pagas con €, ya no estás en tierra tunecina, sino en zona internacional.

En el vuelo de vuelta, pensaba en todo lo que había visto y lo mucho que me había faltado por ver, como Carthago, El pueblo azul Sidi bu said y un poco más el Sahara…un lugar al que regresaré algún día, para completar la crónica.

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Publicado por en 18 de agosto de 2012 en Africa, Viajes

 

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Túnez de contrastes (2008) :Sur y Norte I

Hablar de Túnez es hablar de un país de contrastes. Cuando iba en el avión destino Tunis-Carthage me preguntaba si sería muy diferente de cuando fui al norte de Marruecos hace 4 años. Ya al llegar, en el vuelo de noche, se nota algo diferente y es la cantidad de luces que ves. En el aeropuerto nos esperaba un hombre del hotel Samira para recogernos. A menos de que vayáis a usar transporte público ese día, podéis esperar a cambiar en otra zona fuera del aeropuerto, ya que los puestos de cambio se llenan. Si usáis tarjeta de débito, en mi caso una 4B del Banco Popular, cobran cada vez que se saca (por lo menos hasta 100 TND), 2,70€. A nosotros por el transporte hasta Hammamet nos cobraron 48€, pero si no os importa esperar un poco en llegar hasta allí, podéis ir en Louage que son alrededor de 5TND ( 2,95€) por persona más los taxis hasta la estación de Louages y luego hasta el hotel. El sistema monetario es por dinares y milimines, es decir, 1 dinar 200 TND, lo escribiría como 1,200 TND.

El hotel Samira Club ( 140€ 7 noches 8 días en media pensión)

El hotel es un tres estrellas, situado a unos 5km de la antigua medina de Hammammet y a unos 3km de la nuevaHammamet. No tiene fachada al exterior, los taxis te dejan frente a una barrera y entras andando por una carreterita como unos 2 min, hasta que llegas a la zona ajardinada de la entrada. En este jardín de la entrada hay un cenador precioso donde la gente puede fumar cachimba por la noche, tirados en los cojines.
Desde esta zona se reparten los distintos pasillos hacia los bungaloes, que en realidad son una habitación abovedada grandecita, con un pequeño baño con ducha, un escritorio y una terracita para sentarte a la entrada. Dependiendo de la zona que te toque, así son de detallistas las señoras de la limpieza. A nosotros nos dieron primero una habitación en la zona azul y la mujer nos ponía flores frescas por la mañana en la cama (buganvillas), pero tuvimos un problema y nos cambiaron a la zona naranja y allí solo nos hacían la cama y no muy bien.

El comedor está bien, a mí me recordaba a los típicos comedores andaluces con azulejos. Puedes comer dentro o en un patio, pero el patio tiene pocas mesas. La calidad de la comida era buena y de hecho creo que no le ponían tantas especias ni picante como en realidad debían de llevar, para que no tuviésemos problemas. Para el desayuno tienes pan, salsas, dulces, bollos y algo caliente que suelen ser huevos o crepes. Para la cena siempre tenías para hacerte una ensalada, 3 ó 4 primeros, carne y pescado de segundo y algún plato caliente que te cocinaban en el momento. Los postres eran dos o tres especiales (pastelitos, bollos o natillas) y frutas. Lo peor es que no te incluye la bebida (si no vas con TI) y la botella de agua te cuesta 2,500 TND. Nosotros salíamos a la puerta del hotel y en el autoservicio de la misma marca nos costaba 0,900 TND, que era la botella que llevábamos.

Para ir a la playa pasas unas tiendecitas que no están mal de precio, ya que pudimos comprobar que a más estrellas en el hotel, te cobran más. La playa son km de arena blanca y el agua está limpia. Puedes realizar diversas actividades allí mismo. Nosotros fuimos a montar a caballo. Nos costó 35 TND/pers 2 horas (21€). Tienes que tener en cuenta que todo se cierra en torno a las 17-17:30.

La animación nocturna está muy entretenida, los animadores empiezan a eso de las 20:30 y ya no paran hasta las 00:00 o más. Todo el mundo participa. Niños, adultos y luego puedes bailar si quieres ya por tu cuenta.
Los lunes a eso de las 11:00 van llegando de distintas agencias de viajes por si te interesa contratar alguna excursión. Nosotros nos estuvimos informando para ir al Sahara Explorer y lo contratamos el miércoles.
El servicio de Internet cuesta 15 min 1,500 TND (0,80 €).

El servicio fue cordial y no tuvimos problemas excepto que la primera vez que contraté el servicio de Internet, no gasté los 15 min y cuando volví a conectarme no pude. Lo dije en recepción y me dijeron que no podían hacer nada que si quería usar Internet tenía que comprar otra clave nueva.

Golfo de Hammamet

Hammamet

Para los que les guste andar, la medina antigua de Hammamet se encuentra a 1,5 Horas de paseo, sin embargo el taxi te cuesta 4,200 TND ( Con parquímetro) y son 10 min.
No es una medina muy grande, te la recorres en unas horas, pero ya se sabe, los vendedores te terminan llenando los ojos y no tienes escapatoria, son implacables. Te dicen que solo mirar…pero si miras…¡Zas!, has caído en su trampa. Por lo que al final terminas estando toda la mañana ahí dentro aunque no compres nada.
Existen varias puertas de entrada, hay dos muy próximas a la playa. Si entras por la que da a un chiringuito precioso que hay donde una plazoleta asfaltada, entras a la Kasba, una fortificación militar. No tiene gran cosa, pero las vistas desde ahí son las mejores para apreciar el golfo de Hammamet y su medina.
Muy distinto de este Hammamet antiguo, es el nuevo. En la medina nueva, que está en el lado opuesto del golfo, los vendedores ya están acostumbrados y te dejan mayor libertad de montes y mucha animación, puedes sentarte en la plaza y ver bailes tunecinos, bastante buenos, hasta la 1 de la mañana.

el-zoco-de-ropa.JPG

Sousse

Primero intentamos ir en tren, pero eran muy espaciados y además el último era a las 14:30 por lo que no nos iba a dar tiempo a ver nada. Costaba 5 TND/pers. Decidimos entonces ir en Louage, que son furgonetas hechos minibús de 8 pasajeros más el conductor. Dependiendo del destino así pagas. Son precios oficiales, no se puede regatear y es un medio que utilizan muchos tunecinos para desplazarse. A Sousse nos costó unos 4,800 TND/pers (algo menos que el tren), pero el problema es que hasta que no están llenos no salen. En esta ocasión nos tocó esperar 20 min.

No sabíamos que estábamos en Ramadán y esto se traduce en que sólo pudimos ver la torre Kerh porque todos los centros de visita (como las catacumbas o el ribat) se cierran a las 15. Tened en cuenta que cada año se celebra 12 días antes, por si vais a ir, sabed los horarios de visita.

La Torre de Kerh es la más alta de Sousse, por esto es el faro. Desde arriba se tiene una espléndida vista desde Sousse hasta casi Monastir. Si sigues andando por fuera de los muros que contienen a la torre, te encuentras con una entrada de la medina de Sousse que te muestra un plano, sobre como recorrerla y qué cosas ver. Nosotros seguimos este plano para visitarla. Y quedamos encantados sobre todo con el zoco. El zoco es como la medina, pero transcurre bajo techos abovedados y está distribuido por zonas bien diferenciadas: ropa, joyería, comida etc. Cuando salimos del zoco, dirigiéndonos hacia el Ribat, entré en una mercería y me compré un pañuelo blanco para la cabeza, que luego usaría en el Sahara.
Ya a la vuelta, volvimos a coger un louage, pero esta vez, como éramos 7 personas y se aproximaba la hora de poder comer (para los musulmanes), entre todos compramos la 8ª plaza y salimos en 5 min. El conductor trajo agua y dulces y cuando dieron las 19:00 todos fuimos invitados a beber y comer. Fue muy bonito, la verdad es que el haber ido en el mes de Ramadán tuvo sus ventajas, como que por las noches era una fiesta continua. Ellos no podían comer, ni beber, ni fumar de 7:00 a 19:00, por lo que parecía que a eso de las 20:30 todo cobraba vida.
Una vez en el hotel, nos fuimos a dormir temprano, ya que al día siguiente empezaba la aventura del Sahara Explorer, ya estábamos a Jueves.

Descripción del Sahara Explorer claramente:

El Sahara Explorer: 2D , bebidas no incluidas = 105€ por persona todo incluido (paseo a camello y calesa).
Dia 1:
Te recogen a las 6:30 aproximadamente, dependiendo de tu hotel (desde hammamet).
Tras 2h llegada a El Jem y visita al anfiteatro.
1,5h parada.
1,5h Llegada a Matmata, visita de una casa troglodita.
15 min Comida.
1h Llegada a Douz. Si se quiere montar en dromedario por el Sahara son 15TND.
45 min hasta Chott El Jerid lago salado.
15 min hasta el hotel Oasis en Kebili: llevar bañador.
Cena.
Dia 2:
Te levantan a las 4:30 desayuno y en el autocar a las 5:30.
1,5h Hasta Tozeur. Paseo opcional en Calesa por el fabuloso oasis, 5TND.
15min hasta coger los jeep.
2h visitando Tamerza y Chebika (30 min en cada sitio)..
1,5h hasta gafsa Comida.
1,5 parada.
1,5 llegada a Kairouan.
1h llegada a Hammamet.

el-jem.JPG

Mi experiencia fue muy buena. Yo tenía claro a lo que iba, a tragarme 1500 km en dos días, que es una palicilla en el bus. El Jueves nos levantamos a las 5:30 y a las 6:00 nos estaban llamando de recepción para que saliéramos ya. Desayunamos rápidamente y esperamos en la carretera tras las barreras de la entrada al hotel.
Nosotros habíamos contratado con Kompass Travel y me desilusionó un poco que al llegar, el conductor no hablara ni español ni inglés y las personas que estaban en el autobús hablaban en francés. En Sousse nos cambiaron de autobús y nos unimos al autobús de Travel Plan, por lo que el guía era español y tras 4 días de no hablar con españoles, durante el viaje fuimos contándonos nuestras experiencias en Túnez con todo el mundo.
Llegamos a El Jem. El Jem es un anfiteatro que es el 3º más grande del mundo, aunque el 2º mejor conservado, tras el Coliseo. Es impresionante, allí te imaginas en la época romana, con las jaulas de las fieras abajo y la arena. Yo no conozco el Coliseo y me gustó mucho. Curiosamente, los pañuelos que se venden de aquí en adelante para usar en el desierto, son made in China, porf lo que si vais a usar pañuelo, os aconsejo que os compréis alguno en una mercería de las múltiples medinas de Túnez, que aunque cueste 15 TND en lugar de 1TND, son auténticas.

Matmata es un pueblo que está rodeado de casas trogloditas. Estas casas están excavadas en la tierra y por más que el Presidente intentó que los trogloditas salieran de sus cuevas y se instalaran en el pueblo, no lo consiguió, porque estas viviendas son frescas en verano y calientes en invierno. Los trogloditas sin embargo, sí consiguieron que se les llevara electricidad y agua a las cuevas, por lo que ves las puertas de entrada a las cuevas incrustadas en las paredes de piedra y encima del montículo, la parabólica. Ya en Matmata, se empieza a apreciar el cambio de vegetación, más tirando a rastrojo y arena, me recordaba a Almería.
Paramos a comer un poco más allá de donde realizamos la visita. El lugar era árido, y chocaba la piscina de agua azul del hotel donde comimos. En este hotel nos pusieron cosas típicas: Brik, cous cous picante, pastelillos duros de postre y si querías té te cobraban 1 TND y estaba muy fuerte.
Tras la comida, emprendimos camino hacia Douz, la puerta del desierto. Era la visita que había estado esperando todo el viaje, ver el Sahara, su inmensidad, su arena blanca, fina y seca. Quizá con un poco de suerte ver algún bichito en libertad…aunque eso era pedir demasiado.

sahara.JPG

Llegamos al Sahara, vemos algunos dromedarios sueltos en las inmediaciones y nos explican que en Douz todavía se comercia con ellos y los miércoles por las tardes, los jueves por la mañana, puedes asistir a la venta de dromedarios (era jueves por la tarde, por lo que ya nos lo habíamos perdido). Nos empezamos a poner nuestros pañuelos, los que no llevaban no pasaba nada porque allí los alquilaban, tanto los turbantes como las túnicas para no quemarte. Ibamos preparados, por lo que no cogimos nada y menos mal, porque según nos dijeron las túnicas daban mucho calor. Yo os aconsejo el pañuelo blanco (imprescindible si eres morena, porque yo noté mucha diferencia entre ir con el pañuelo o dejarme el pelo suelto), una camiseta blanca, unos pantalones larguitos claros (para que no te roce el dromedario), un calzado cómodo y mucha CREMA SOLAR PROTECCIÓN TOTAL. La nuestra era de ISDIN. El paseo estuvo muy agradable, era como montar a caballo, eso sí, no nos alejamos mucho de Douz, pero lo suficiente como para mirar al horizonte y ver como el desierto se lo había comido todo durante kilómetros. Un bereber, vino con un Fenec en brazos y al verlo yo, le dije que me dejara tenerlo. Este zorro del desierto es muy difícil de ver y éste bereber lo tenía en casa como mascota, junto con la madre.

Me dio pena irme de allí pero ya me enteré de lo que tenía que hacer para pasar una noche entre las dunas del Sahara, ir en primavera y contratarlo allí, en Douz. Como recuerdo, te dan una foto souvenir tuya, montando en dromedario, que te cuesta 3 TND.

De camino a Kebili paramos en el Chott El Jerid, un lago salado. Estos lagos son extensiones enormes sin nada de vegetación y llenos de conchitas. En el pasado debieron de ser mares. Cuando llueve, recoge algo de agua, en esta época está totalmente seco y la sal lo recubre. Si miras desde abajo, ves como si existiera una ola de agua y el mar estuviese al fondo.
Proseguimos hasta Kebili, donde nos aguardaba el hotel Oasis 4*, un hotel increíble, buena comida, buenas instalaciones, una piscina grande con cascadita, Internet (de pago), cafetería y una pequeña tienda de souvenir donde nosotros compramos una cámara desechable, porque nos quedamos sin batería en la nuestra. Resultó que nos rompió la cámara porque son cámaras reutilizadas a las que ponen un papel encima, para que parezcan nuevas, por lo que nos costó caro el asunto…

El buffet en la cena fue bueno, tanto de variedad como de calidad en la comida.

 
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Publicado por en 18 de agosto de 2012 en Africa, Viajes

 

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Viaje Tanger-Fez

Cogimos una oferta que eran 4 días 3 noches a Tánger, por 60€ en un hotel 4* en primera línea de playa. Cuando coges el ferry desde Algeciras, sabes que te embarcas en una aventura. Llegamos al puerto y nos esperaba un chófer, Mustafá, que ya nos acompañaría el resto de los días, si precisábamos de sus servicios.

El hotel se llama Salazar, debió ser una maravilla, pero ahora se encontraba algo abandonado. Eso sí, estaba en 1ª línea de playa, el desayuno era tipo buffet y por la noche podías disfrutar del piano-bar.

tanger-medina.jpgEsa primera noche, yo me vestí con un traje típico de fiesta y salimos a cenar a un restaurante típico, normalito, llamado el STOP. Por supuesto yo sólo hablaba con mi novio y nunca se dirigía a mí el camarero. Comimos bien y me alegró ver que una pareja de allí también había salido a cenar, es decir, las mujeres también podían ser vistas por la noche, aunque no era lo corriente (el restaurante albergaba casi todo hombres).

Al día siguiente decidimos adentrarnos en la medina de Tánger y para ello contratamos un guía local que nos enseñó todo con mucho esmero, pero a parte de pagarle tuvimos que darle un reloj. Esta práctica es muy común allí, por lo que no olvidéis comprar relojes de esos de 6€ y les dejaréis muy contentos. De la medina de Tánger podemos destacar el restaurante Al-Andalus, la fábrica de alfombras, las fortificaciones y vistas desde la parte superior.

Acordamos con Mustafá un viaje a Fez (en Marruecos se dice Fes) por 250€ y la verdad es que nos encantó porque además paramos en varios pueblos y él nos relataba historias en cada lugar. Por ejmplo, existe una montaña de la que emanan aguas calientes donde se bañan camino a Fez y las mujeres lo hacen en piscinas separadas con una camiseta, ya que allí les está prohibido a los hombres verles la espalda. Esto de contratar un taxi para viajar es una práctica muy usada y barata, sobre todo si sois varias personas. De esta manera viajáis cómodamente en vuestro taxi de lujo, que en nuestro caso era un Mercedes Beige antiguo y sin calefacción. Eso sí, cuidado con la policía. ¡Nos pararon 7 veces para pedir propinas!.

En este caso Mustafá nos buscó una guía oficial que nos mostraría Fez y menos mal, porque aquello es mucho más grande que Tánger.

Fez es una ciudad singular ya que es el centro religioso, artístico e intelectual de Marruecos. Al principio fue una pequeña ciudad Berebere construida en la margen derecha del río, llamada Madinat Fas (de aquí Fes). Fue fundada por Idris I en el 789 y más tarde ampliada a la otra margen del río por Idris II en el 809. Fue Yusuf Ibn Taxufin quien unió en un único recinto fortificado las dos ciudades.

El palacio real de la nueva Fez, llamado de las 7 puertas (por los 7 símbolos de la providencia), marca la entrada a una curiosa calle que está a su derecha, que recoge las 3 influencias principales que ha tenido Fes. En el 817 se instalaron unas 800 familias huidas de Córdoba y dejaron sus balcones; algo más tarde árabes y judíos trajeron sus famosos arcos y los bereberes dejaron de legado el verde de los tejados.

La cerámica vidriada de Fez es tradicional. Se caracteriza por su ornamentación geométrica o floral de color azul oscuro sobre fondo blanco. También se fabrican los azulejos para los mosaicos. Puedes verlos trabajar en cada una de sus etapas en El barrio de los alfareros. El precio de aquí se regatea menos porque es un sitio oficial. También se ve a los niños como aprenden el oficio.

fez.JPG

La medina, con sus calles estrechas, su infinidad de olores, de colores y el bullicio de la gente, es sin duda el lugar con más vida de Fez. Es obligado el comprar turrón, ya que Marruecos es la cuna del mismo.

Curtidurías de Chavara: es todo un espectáculo. Los tintes son naturales y ves las tinajas de colores desde las tiendas de alrededor. Hay un olor especial que persiste durante días en las pieles que compras allí. El regateo, casi a 1/3 de lo que te dicen, como en todos los sitios. Es un sitio digno de visitar, ya que dista mucho de ser cómo las fábricas que conocemos ahora.

La Madraza de Attarin: la más bella de Fez. Las madrazas servían para acoger a los estudiantes forasteros y que tuvieran el sosiego y recogimiento necesario para dedicarse al estudio y las prácticas piadosas. Era el complemento de cualquier mezquita mayor que impartiera enseñanzas islámicas.

La Mezquita de Al-Qarawiyin: la universidad. Llegó a albergar a 8000 estudiantes. No está permitido es paso a los no musulmanes. Tienen 12 puertas de entrada, repartidas por la medina. Fue la primera universidad en impartir Psiquiatría.

Tras esta visita, ya nos volvimos en el taxi hacia Tánger. De camino Mustafá nos paró en la ciudad de Asilah.

asilah.jpgAsilah es una pequeña ciudad donde vive mucho español (según nos dijo Mustafá). Está fortificada y sus murallas fueron construidas en el siglo XV por los portugueses. Parte de estos muros, dan directamente al mar. Asilah tiene calles embaldosadas y casas blancas con zócalos, ventanas y puertas de color azul. ¡Es un encanto!.

Ya estábamos en nuestro último día allí, después de todo lo vivido. Para finalizar, antes de coger el Ferry nos adentramos solos en la Medina. Una experiencia única, ya que si existe una frase que te repiten hasta la saciedad es esa de “España y Marruecos hermanos” y mientras te lo dicen, te ofrecen hachís y llevarte a las plantaciones de Marihuana.Te persiguen para venderte ésto, hasta tal punto, que un cojo vino corriendo con las muletas.Como era viernes, muchas tiendas estaban cerradas y veías a los marroquíes arrodillados con sus alfombras tendidas al lado de la mezquita rezando. Pero si algo lo quieres de verdad, a nosotros nos abrieron una tienda, es cuestión de preguntar si alguien sabe dónde está el dueño porque le quieres comprar una cosa.

A mí, como me gusta mucho mezclarme en la cultura del país, al segundo día se me ocurrió la idea de comprarme una chilaba para pasar más desapercibida. Es muy útil, ya que la chilaba tiene dos aberturas en los laterales y tú puedes manejar dinero u otras cosas, debajo de ella, sin que nadie sepa en realidad lo que tienes. Fue muy curioso, ver como un vendedor que intentaba que mi novio le comprase una tetera de ámbar (que siendo yo la interesada en ella, no me hablaba), cambiase rápidamente su forma de actuar, cuando se enteró que yo tenía el dinero…me hizo mucho la pelota, ¡como en Pretty Woman!.

Ya en el barco de vuelta y vestida de gala con un caftán, pensaba en Marruecos, como ese sitio donde conviven pasado y presente, de hospitalidad y bandidos, donde el té es una forma de vida (allí todo se arregla con té) y el regateo la vida en sí misma (hasta se enfadan si no les regateas), pobreza y grandeza, un reino que se resiste a cambiar.

Foto Medina Tánger: Sergio Pixel
Foto panorámica Fez: Mariano Sanz Place
Foto: Assilah: Zonalibre.org

 
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Publicado por en 18 de agosto de 2012 en Africa, Sin categoría, Viajes

 

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